Evgueni Stuchenko: A la izquierda muchachos, a la izquierda, pero nunca más a la izquierda de vuest

miércoles, 6 de agosto de 2008

Después de la victoria




La ejecución de "Mediapanilla"


No quiero ser la espuma ni la nube, esas bellezas frágiles si engaños, soñé con ser un mundo, el hijo de la lluvia, su color y su ira, pero enterré la flor de la osadía

desenterré el afán en las tabernas y ahora sólo de espanto se aviva el caminante, ahora sólo es un eco de sí mismo

tan sólo un espermático sonido, viento en los arenales de tu vientre, ya lo dije ayer tarde, igual que las palmeras, como el áspid

así como aquel río de anonimia, plural, perdido en los sucesos de una guerra, o después de la guerra que perdió y se llamara Juan

o Juan, “Mediapanilla”, un retazo del hombre en el espacio de las adversidades, su conciencia, también su voluntad, el deseo de ser puente en su tiempo

uno entre aquellos miles: fueron los desafectos, rojos de toda índole, delatados a espaldas por sicarios apellidados López, o Torrellas, un impreciso etcétera, falangistas de aquella patria pobre, flor de los alcauciles, que temían la sed que no se rinde y el fruto del amor desconocían

caiga sobre el vencido la venganza, decretaron después de la victoria







Es el mil novecientos treinta y nueve, es de noche y agosto en el cuartel de la guardia civil, Juan desarruga el traje de zapatero que llevó de improviso entre dos luces

el alba es un manojo de sol que al desfundarse irá de sangre en sangre contra el muro, hiriendo el dormitar de allá en La Rambla

será en el cementerio de tu pueblo, sentenciaron

allí tus ideales tricolor se enlutarán de huella ejecutada, tu retrato de estrella más rebelde, tu esposa ya de luto antes de verte será la estela de la despedida

tu cojera congénita de izquierdas, tus ganas de saber, tu río de apellido ya sin cauce, tus pecados que hubiera

nadie hablará de ti sin conmoverse, después de los disparos en el pecho, después de tus despojos a la espera sobre la posición de los chinarros

delante de la tumba de mis padres, no taparme los ojos, dónde está el eucalipto, había un eucalipto aquí, ¿lo recordáis?, estaba aquí, muy cerca, antes de la batida y la derrota

«eso está en el perfil de la añoranza», recuerdan las palabras, ya no amargas, voz de melancolía en un invierno, su sobrina y al mor de las visitas

la tarde está rendida en Santaella

donde vuelve el viajero preguntando si aún respiran los huecos de las balas, su textura de paz insatisfecha, tierra y agua solar, el que viste la espera como culto, energía quebrándose en el sueño de una abuela viuda

«ocurrió allá en Talbania», responde sin dolor

la tarde se ha parado en la mesilla, el invierno es propicio a los espíritus tan dulces del anís

«fue aquel siete de agosto, acto seguido al fin de la derrota, a lo de cada pueblo sin recurso, acto seguido y punto, no taparme los ojos, dijo, no, por la espalda no

aún está muy oscuro, no distingo la tumba de mis padres, había un eucalipto aquí, no disparéis aún

no por la espalda, ah, no me cierres los ojos todavía, que quiero ver la tumb...

todo fue, yo no sé, de madrugada»




2 comentarios:

orejonkz dijo...

Precioso relato, de lo que fue uno de tantos.
Vecinos contra vecinos, primos contra hermanos... que triste.

CRISTOBAL RIO dijo...

Gracias por el artículo tan maravilloso, lleno de ternura y pasión, la misma que mi tío Juan derrochaba, según me cuenta su sobrina Juana, mi tía que aún tiene la dicha de vivir y de contar a sus sobrinos lo amarga que les fue la vida.
Mi nombre es Cristóbal Río, nieto de Cristóbal Río y hermano de Juan Río, el cojo mediapanilla.
He querido en varias ocasiones haber realizado una exposición de foros de las exhumaciones que se realizaron en Santaella en el año 2004, así como la proyección de los documentales que se realizaron, pero siempre me he encontrado con la cortapisa de que para abrir y cerrar la exposición tengo que ser yo el que lo haga, que el Ayuntamiento no puede hacerse cargo de eso.
Te lo digo por si conoces a alguna Asociación que quiera exponerla,la pongo a vuestra disposición sin coste alguno.
Y mi más sincera felicitación por este Blog.

Un abrazo.
Cristóbal Río