miércoles 9 de diciembre de 2009

VÍCTIMAS



Personalmente, al lado de Aminatu Haidar en lugar de héroes yo pondría la palabra VÍCTIMAS

Víctimas porque es la consecuencia que recae sobre el pueblo saharaui por la complicidad cobarde y oportunista de España y Marruecos.



domingo 8 de noviembre de 2009

El muro, los muros

He borrado el texto que aquí figuraba no porque haya dejado de gustarme, sino porque probablemente tarde en volver a estas páginas y deseo que la primera entrada que se encuentre el lector sea MILONGA Y HOMENAJE

Palmera sembrada por mí en la explanada de la ETSIAM.
Foto: Afrika Salces

sábado 7 de noviembre de 2009

MILONGA Y HOMENAJE



Ángel el Recovero



A mi hija Africa y su Recova.
A mi querido Luis por su solidaridad.



Esta milonga se publicó en 1993 con la dedicatoria siguiente: A Vicente Núñez, que conoció a mi padre. El genial poeta de Himnos a los árboles y Ocaso en Poley me pidió que escribiese una milonga al estilo de Jorge Luis Borges en la que describiese a mi padre, del que Vicente tenía buenos recuerdos. En esta ocasión, y tantos años después, se la dedico a mi hija África porque, aunque en otro ámbito laboral y en distinto espacio geográfico, sigue viva la dedicación económica de sus abuelos. http://www.recova.es/



Andaba por el camino
de Aguilar a Montalbán.
Andaba con su recova,
con su recova y su afán.

Era buen mozo y discreto.
Padre de más de diez hijos,
y padre de otros asuntos
serios como crucifijos.

Trajinaba con los huevos,
con la paja, con las telas;
esas cosas de justicia
que son la vida y las pelas.

Allegaba a los cortijos
y a las casas señoriales.
Al irse dejaba un algo
de amor en patios y umbrales.

Chalán rumboso, refieren,
y amador de fino estambre.
Manejó la seducción
para combatir el hambre.

Cuanto se sabe de un hombre
se dice, si es que hay motivos;
por eso es que lo recuerdo
con alma de nervios vivos.

También fue tratante ducho
de fincas, mulos y aperos,
y no se le resistían
señoritos ni traperos.

Labia y palique del Ángel
que quisiera un rey gitano:
diez palabras, y unas copas,
y el trato estaba en la mano.

Gracia de pana sin plancha,
riqueza sin pan de sobra,
genios que viven un día
prolongándose en su sombra.

Iba a caballo y volvía
con el serón siempre lleno.
Siempre volvía a su casa
borracho, triste o sereno.

De Aguilar a Montalbán
él y su entero, seguros,
por barrizales y cuestas
trasnochando en los apuros.

Tenía el temple y la clase
de estirpe de aguardienteros:
gentes del sur que embestían
al sol y a los aguaceros.

Callada llaga la viva
que lo tuvo entretenido.
Vida sabida su llaga
que no acallará el olvido.

Que nunca fue renegado,
ni pendenciero, ni oscuro.
Eso escuché por los tajos,
y en ello estoy tan seguro

Republicano a su modo:
fue en la guerra cocinero
de las tropas nacionales
no por voluntad ni fuero.

Fue porque un día en su pueblo
reventó el verano a oscuras,
y al joven, despavorido,
lo alistaron de premuras.

Tan generoso en su sangre
y tan bello en el camino.
Padre de padres y madres
pero no de su destino.

Iba a caballo y volvía
de la faena a su lecho.
Mas traía una sonrisa
y un aire de insatisfecho…

lunes 2 de noviembre de 2009

Os recomiendo un libro




Pienso que sólo basta el primer párrafo del libro en cuestión para, como dice el autor, desasosegarnos un poquito ante la impasibilidad histórica de la Iglesia. Por mi parte añado que con el primer párrafo del libro el lector avezado disfrutará de lo lindo con esta buena narrativa. Y si puede leerlo entero, miel sobre hojuelas.


Así comienza Caín:


Cuando el señor, también conocido como dios, se dio cuenta de que a adán y eva, perfectos en todo lo que se mostraba a la vista, no les salía ni una palabra de la boca ni emitían un simple sonido, por primario que fuera, no tuvo otro remedio que irritarse consigo mismo, ya que no había nadie más en el jardín del edén a quien responsabilizar de la gravísima falta, mientras que los otros animales, producto todos ellos, así como los dos humanos, del hágase divino, unos a través de mugidos y rugidos, otros con gruñidos, graznidos, silbos y cacareos, disfrutaban ya de voz propia. En un acceso de ira, sorprendente en quien todo lo podría solucionar con otro rápido fíat, corrió hacia la pareja y, a uno y luego al otro, sin contemplaciones, sin medias tintas, les metió la lengua garganta adentro. En los escritos en los que, a lo largo de los tiempos, se han ido consignando de forma más o menos fortuita los acontecimientos de esas remotas épocas, tanto los de posible certificación canónica futura como los que eran fruto de imaginaciones apócrifas e irremediablemente heréticas, no se aclara la duda de a qué lengua se refería, si al músculo flexible y húmedo que se mueve y remueve en la cavidad bucal y a veces fuera, o al habla, también llamado idioma, del que el señor lamentablemente se había olvidado y que ignoramos cuál era, dado que no quedó el menor vestigio, ni tan siquiera un corazón grabado en la corteza de un árbol con una leyenda sentimental, algo tipo te amo, eva. Como una cosa, en principio, no va sin la otra, es probable que otro objetivo del violento empellón que el señor les dio a las mudas lenguas de sus retoños fuese ponerlas en contacto con las interioridades más profundas del ser corporal, las llamadas incomodidades del ser, para que, en el porvenir, y con algún conocimiento de causa, se pudiera hablar de su oscura y laberíntica confusión, a cuya ventana, la boca, ya comenzaban a asomar. Todo puede ser. Como es lógico, por escrúpulos de buen artífice que sólo le favorecían, además de compensar con la debida humildad la anterior negligencia, el señor quiso comprobar que su error había sido corregido, y así le preguntó a adán, Tú, cómo te llamas, y el hombre respondió, Soy adán, tu primogénito, señor. Después, el creador se dirigió a la mujer, Y tú, cómo te llamas tú, Soy eva, señor, la primera dama, respondió ella innecesariamente, dado que no había otra. El señor se dio por satisfecho, se despidió con un paternal Hasta luego, y se fue a su vida. Entonces, por primera vez adán le dijo a eva, Vámonos a la cama.





domingo 1 de noviembre de 2009

Para el día de difuntos



Un entierro


Los hombres de Montalbán
con el cuellecito limpio
todos al entierro van

Y las mujeres también,
compungida la sonrisa
dicen: Lo siento. Y amén

Pero el difunto soy yo,
serio y sin saber ni cómo
responder de corazón


Foto post mortem (de autor desconocido) antes de mi incineración



viernes 30 de octubre de 2009

OTRA VIOLACIÓN



Resistiendo**

Andrés García Ibáñez*


CORRUPCIÓN LEGAL.



En España hay unos ochenta mil políticos electos que le cuestan al Estado unos 720 millones de euros; el triple de lo que se invierte en restauración del patrimonio histórico, por ejemplo. Un ministro cobra 82.000 euros anuales y un ex ministro 58.000; un ex presidente del Gobierno, 74.000. Unos 14.000 euros mensuales el presidente del Congreso (sin contar los gastos –previstos por ley- “para sufragar lo indispensable en el ejercicio de su función”). Unos 9.000 euros mensuales –complementos incluidos-, un diputado. Un ex secretario de Estado, 103.000 euros anuales. Los parlamentos autonómicos, diputaciones y ayuntamientos pueden fijar los sueldos de sus cargos electos sin límite alguno.

Todo esto sin contar que buena parte de estos cargos electos pueden nombrar cuantos cargos de confianza y asesores a su servicio estimen oportunos –generalmente individuos con carné de militancia-, cobrando cada uno un sueldo medio de 45.000 euros anuales.

Los coches oficiales suelen ser vehículos de lujo cuyo precio medio ronda los 100.000 euros. El alcalde de Madrid, por ejemplo, utiliza uno de algo más de medio millón de euros. El gobierno autonómico valenciano tiene 200 coches oficiales; 234 la Junta de Andalucía.

En las elecciones generales de 2008, los partidos políticos invirtieron unos 67 millones de euros en campañas publicitarias, prestados en buena parte –casi un 70%- por bancos españoles. Los mismos bancos que en el mismo año embargaron a unas 60.000 familias sin liquidez por no poder pagar sus deudas; en total 180.000 almas que se quedaron sin techo.

Semejante aparato presupuestario a cargo de todos nuestros bolsillos es el que manejan y se reparten todas estas hordas de vampiros chupópteros, directores de orquesta de una siniestra democracia, inquietante y preocupante. Partidas económicas todas que se hallan en la más estricta legalidad; legalidad acuñada por los creadores y beneficiarios más directos del cotarro. Legalidad corrupta a todas luces por cuanto tiene de edificio putrefacto; construcción sustentada en unos cimientos teóricos más o menos justos, su estructura de desarrollo humano, en cambio, es de una ética reprobable, inmoral e indecente.

Superados los tiempos idealistas en la dialéctica izquierda-derecha, hoy andan todos los partidos inmersos en la cultura del trincar. A los ciudadanos corresponde elevar una queja bien alta y clara, de desprecio a toda una casta de mangantes y sinvergüenzas; un grito de revolución y una exigencia de responsabilidades. Un boicot a sus lobbys de poder, enquistados y engordados. Una decidida llamada a la abstención en las urnas, masiva y sin precedentes. Aunque esto, como todo, entraña sus riesgos; siempre habrá salvapatrias dispuestos a golpear, como en el 36, legitimándose en “un fracaso de la democracia”. País de mierda.

*Andrés García Ibáñez: Artista

Año de nacimiento: 1971

Lugar de nacimiento: Olula del Río (Almería) - España

** Resistiendo es la clave de la columna que Andrés García Ibáñez publica semanalmente en Almería.es



sábado 24 de octubre de 2009

UNA VIOLACIÓN



No hubo despedida alguna, como tampoco los había presentado formalmente. Aún así, en cada uno de los dos animó la inquietud y el deseo de volver a ver al otro. Eso es lo formidable de que en algunos hechos, a contratiempo, se oculten las traiciones.


Ella bajó serena por la adusta escalera de aquel edificio señorial. Flanqueada por el director del colegio y por el tutor de la asignatura, pasó como un suspiro por entre los alumnos sin mirar a nadie. Venía de algún cielo inaccesible con su nombre engastado en los andares y él estaba esperando en la anonimia del grupo de estudiantes veinteañeros. La presentaron con el laude de su provechosa biografía para dar su clase magistral. Él se sentó en primera fila, y ella permaneció de pie durante todo el rato que duró su charla, utilizando en ocasiones la pizarra, y a veces paseando por la clase.


Escuchaba su voz –cálida y amable y casi roja- hablar de cosas bellas para el alma: “bilabial, homonimia, infinitivo...” En un instante celosamente prevenido miró sus ojos claros y envolventes como agua, con un roce fugaz de murciélago loco. Ella lo asimiló dichosa de saberse apreciada una vez más. Al acabar la clase no resistió el deseo de olerla más de cerca.


-Perdone, por favor, pero es que me siento conmovido por su clase y quiero felicitarla.


La estaba dibujando mientras la presentaban. Eso no se lo dijo, y ella le repitió, para él, su nombre insobornable y le dijo, además, que la ciudad de él era bellísima como una ensoñación nunca ocurrida. Entonces él sintió el carámbano de febrero gotear en la noche de sus dudas.


-¿Es posible que exista la armonía? –le preguntó embobado.


Pasados unos meses la vio de nuevo en un periódico: su nombre nada más, al final de un largo trabajo donde desentrañaba la actitud costumbrista y pasiva y cobarde de Penélope, de todas las penélopes del mundo, no sólo de la literatura. Escribía frontal, pero él tal vez la amaba o deseaba y no por eso.


Y hoy la ha vuelto a ver en el periódico retratada. El extracto de la noticia decía: La joven escritora Bienvenida Ocaña ha muerto dos días después de haber sido violada y brutalmente maltratada por un desconocido. Leyó con angustia toda la noticia y, las confesiones que Bienvenida pudo hacer antes de morir, coincidían exactamente con los hechos que el mismo Terencio Aguado había cometido hacía tres noches en una placita del barrio viejo de la ciudad con una desconocida y atractiva joven.


Terencio se fue a su casa sin dar crédito al propio recuerdo de sus manos. ¿Cómo es posible que no la reconociera?, se preguntaba. Y es que aquella noche, al trasluz meloso de las farolas anaranjadas donde Bienvenida, de visita en la ciudad, fue asaltada a despecho, a Terencio no se le ocurrió pensar que la mujer solitaria que le sirvió de presa pudiera poseer una voz tan cálida y amable y casi roja.








Ricardo Benjumea de la Vega, redactor jefe de Alfa y Omega (revista del Obispado de Madrid que se reparte los jueves con el Abc), escribe en un artículo titulado "La violación, ¿fuera del Código Penal?": "Reducido el sexo a simple entretenimiento, ¿qué sentido tiene mantener la violación en el Código Penal?".

ELPAÍS.com - 28/05/2009