Evgueni Stuchenko: A la izquierda muchachos, a la izquierda, pero nunca más a la izquierda de vuest

lunes, 17 de diciembre de 2007

La máscara





Puros y adolescentes, los amantes,
mecidos por la sangre y por la sed
de la unidad, oyeron una voz
que les nació, sin duelo ni sospechas,
por los algodonales de secano,
una voz con perfume de eucalipto,
árbol, si hermoso, ajeno a sus raíces
definidas, a su conocimiento,
que invadía el espacio y la textura
de las tardes soñando, y una tarde
oyeron esa voz y la siguieron,
y oyeron que anunciaba la existencia
de una isla lejana donde estaba
la máscara, la máscara magnífica,
una máscara de músculo y pasiones
para perseverar enamorados,
y los adoradores de los fuegos,
puros y adolescentes cuando mayo,
fueron al sur y al norte con las brisas
ligeras, seductoras, tan ufanos
de sí, de ser, igual por los desiertos
que en las ensoñaciones de la nieve,
pues esa voz profunda proclamaba
los bienes infinitos de la máscara,
su don beneficial para la noche
y el ritmo inmaculado de las fuentes

Le pusieron un nombre y al encuentro
por realizar: Talbania




Coda:
Desde el 9 de noviembre, cuando aquí se publicó Un abuelo, no hemos dejado que el menor de los tres pusiese otro de sus poemas fundamos en la mítica de su añoranza. Al menor de los tres le llamamos el huido (ver la entrada primera de la bitácora, en agosto: Bienvenidos...), pero él no ha huido de nada, sino que lo fue su abuelo. Su abuelo, al perder la guerra, se refugió en Sierra Morena con unos guerrilleros ácratas llamados los Jubiles y murió en una batida de la Guardia Civil. Su esposa, viuda con tres hijos y mal vista, también tuvo que huir del pueblo, pero a Madrid. Allí nació y vive Silvestre con la conciencia herida de una familia derrotada y desarraigada. Pero él se manifiesta solo bajo conceptos estéticos. Piensa, al contrario de mucha gente, que de la estética surge con más basamento la ética.

3 comentarios:

i75mara dijo...

Qué bien ha sonado eso último. Si hay algo por encima de todo que hace que esté disfrutando de este encuentro con vosotros, es que gracias a vuestra tutoría estoy descubriendo mucha literatura antes despreciada por mí. He de decirlo así: yo despreciaba la poesía. Si acaso algunos versos de Whitman, Bécquer o Góngora (“infame turba de nocturnas aves”), y se acabó. Este era todo mi vitae en el apartado “Conocimiento poético”. Desde mi encuentro con vosotros, he descubierto a gente como Gelman (impresionante enseñando a bailar el tango al revés), y me he interesado por otros como José Agustín Goytisolo.. Y mientras escribo estas líneas veo en mi mesilla de noche a Juan Rulfo y su Pedro Páramo. Y por supuesto no dejo de asombrarme por esta Talbania, querida y desconocida al mismo tiempo. Siento ser un ignorante en poesía y no poder apreciar muchos de los momentos de vuestro espacio. Pero estamos empezando a poner remedio a eso. Gracias profes.

Por cierto, Pruden, he recogido la información que me mandaste. 'Próximamente en antrópicos ..'

Luis Quiñones Cervantes dijo...

Hola talbaneses (¿es este el gentilicio?). Pues que no hay patria sin gentilicio, ni arte sin belleza. Me vuelvo a quitar el sombrero que jamás me he puesto. Por los dos artistas, claro.
Que tomen buena nota los lectores, que lo hago por un artista, ni los tres, ni los cuatro, sino los dos.
Salud.

Prudencio Salces, Juan Luciano Jiménez y Silvestre Marín Cañete dijo...

A Luis Quiñones y a todos los lectores debidos: Dado que Talbania es una ciudad o población o cosa que ha tomado cuerpo y sustancia y vida en Internet, estamos de acuerdo en que el gentilicio sea talbanero.